En Egipto ,la lluvia era un fenómeno excepcional. Sólo el desbordamiento anual del Nilo hacía posible sacar adelante los cultivos. La inundación, que arrastraba lodo fértil, pudo ser, en parte, controlada mediante canales y diques, pero el hombre estaba limitado por la extensión de tierras de cultivo.
En la antiguedad la economía era profundamente agraria. Practicaban una agricultura de regadío y aunque la pluviometría era escasa, la inundación anual de Julio a Octubre proporcionaba las condiciones idóneas para producir la cosecha.
Cultivaban diferentes plantas para su subsistencia entre ellas:
Algunas plantas aautóctonas que crecen en el medio acuático, quedaron representadas en los capiteles de las columnas de los templos, como el Loto Blanco, el Loto Azul. Otras tenían utilidad textil como el Lino, el Papiro. La palmera
En los pedregales de los confines del desierto, crecían el sauce, el tamarisco, el olivo .
El resto de las plantas existentes procedían de Africa y Asia. ( El faraón Tutmosis III, mandó decorar la cámara del templo de Karnac con las plantas que había traído de expediciones asiáticas.)
Por su gran utilidad conviene destacar dos de ellas: el lino ( Linum usitatissimum) por el doble papel que tenía como productor de aceite y como suministrador de hilo para tejer vestidos y el papiro (Scirpus lacustris) que crecía en extensas zonas pantanosas del Nilo, alcanzando grandes alturas y ocupando densos matorrales.
La caña de papiro era la materia prima del papel egipcio. El papiro se hacía cortando finas cuerdas de médula (el tisú esponjoso que había en el tallo de los juncos ) y trabajándolo sobre una piedra plana. Después golpeaban el papiro con mazos de madera hasta que su jugo natural, actuando como pegamento, unía las láminas. Estas hojas individuales se pegaban hasta formar un gran rollo. El papiro acabó por ser un monopolio del gobierno y su cultivo restringido a una región. Actualmente ya no crece de forma natural y muchas de las pinturas que venden y se anuncian como pintadas "en papiro", están hechas con un sustituto del papel fabricado a partir de piel de plátano.
La tierra de Egipto ha sido comparada a un Loto, con la pesada flor del delta sobre un larguisimo y fino tallo del valle del Nilo y brotando de él un capullo de El Fayum. Las zonas circundantes, con excepción de la cadena de oasis, eran áridas, inhóspitas y no pudieron utilizarse para el asentamiento humano.
La forma larga y estrecha de la geografía egipcia es similar a una "autopista" que permitía la comunicación, empleando balsas que construían con manojos de tallos de papiros bien atados, y así poder exportar los excedentes de Lino y los agrícolas.
A causa de su clima árido, Egipto tiene pocos animales autóctonos. Las gacelas se encuentran en el desierto, y el zorro del desierto, la hiena, el chacal, el asno salvaje, el jabalí, el jerbo y la mangosta habitan en varias zonas, principalmente en el delta y en las montañas a lo largo del mar Rojo. Entre los reptiles se encuentran lagartos y varias clases de serpientes venenosas, como la víbora áspid y la víbora cornuda. El cocodrilo y el hipopótamo, muy extendidos en la antigüedad por el bajo Nilo y el delta, hoy se limitan al Alto Nilo. Las aves son abundantes, sobre todo en el delta y el valle del Nilo; el país cuenta aproximadamente con 300 especies, entre las que se encuentran algunos nectarínidos, la oropéndola dorada, garcetas, abubillas, chorlitos, pelícanos, flamencos, garzas, cigüeñas, codornices y la agachadiza común. Las aves de presa presentes en Egipto son águilas, halcones, buitres, búhos, milanos y gavilanes. Se encuentran muchas especies de insectos; son muy abundantes los escarabajos, los mosquitos, las moscas y las pulgas; en el desierto hay escorpiones. En el Nilo y en los lagos deltaicos hay unas 100 especies de peces.
La fauna en el Antiguo Egipto estaba representada por animales domésticos para consumo de carne:
